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Colegio Ingles Americano

Bienvenidos

El Colegio Inglés Americano surge en el 2003, ante la necesidad de ofrecer una opción educativa 100% en inglés con programas académicos de alto nivel.

Nace con la infraestructura y tradición de una institución consolidada y la experiencia de personal con más de 25 años impartiendo programas americanos de alta calidad.

 

Comedor dentro de las instalaciones.

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Estancia con servicio de 7:30 am a 6 pm.

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¡Conoce más sobre nuestras instalaciones!

 

INSTALACIONES

En preescolar, salones de 60m2 con baño
Desde Kinder, salones equipados para el uso de tecnología de punta ó multimedia
Aire acondicionado
Dos salas de cómputo
Laboratorio de Ciencias
Laboratorio de Inglés
Salón de música
Salón de baile
Gimnasio Neuromotor
Gimnasio- auditorio
Cafetería
Áreas deportivas de basquetbol y futbol
Área de recreo y convivencia exclusiva para Secundaria
Circuito cerrado
Sistema de vigilancia
Lockers para Secundaria
En Secundaria:
Actividades de Modelo de Naciones Unidas
Mecatrónica
Talleres formativos
Preparación para el TOEFL
Vinculación directa con  Prepa Tec Cumbres, Tec Milenio, UVM, UDEM y CIDEB (Mederos)

 

 

 

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Video institucional del Colegio Inglés Americano A. C.

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 http://youtu.be/4pUcbSURfNc

10 Years Colegio Inglés Americano A. C.

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¿Qué  tipo de padre eres?

La paternidad constituye la profesión más exigente  e importante del mundo; sin embargo, la mayoría de los padres no recibe entrenamiento formal para asumirla.

Con frecuencia cuando las cosas andan mal con los hijos, los padres  se sienten agobiados, incapaces y se culpan así mismos.

No obstante, se ha demostrado que los problemas de la paternidad no necesariamente son el resultado de “Malos Padres” ni de malos “Hijos”, más bien son el producto de enfoques inadecuados que se dan en la educación.

Se tiene la creencia de que para formar niños felices y normales debe emplearse una considerable dosis de castigo, algunos otros piensan que ser buenos padres significa permitir que los hijos hagan lo que deseen, sin embargo ambos enfoques son inapropiados y pueden perjudicar seriamente su desarrollo emocional.

Aún y cuando se apliquen las mismas reglas todos los padres proceden de distintas maneras, por lo cual los hijos tendrán distintas formas de enfrentar las situaciones, retos y responsabilidades que se le que se le presentaran en un  futuro.

A continuación definiremos los cuatro  estilos de paternidad que más se aplican:

Autoritarios:

Los padres autoritarios siempre tratan de estar en control y de ejercer este sobre sus hijos, fijan reglas estrictas para tratar de mantener orden y normalmente lo hacen sin mostrar mucho afecto o cariño, establecen normas de conducta disciplinada y son muy críticos cuando no se satisfacen los criterios que ellos plantean, le dicen a sus hijos lo que deben hacer y no les dan opción de escoger, no dan explicaciones del  por qué quieren que se hagan las cosas y si se les pregunta usualmente responden “Por qué yo dije”  o “Por qué soy tu padre”.

Resultado: Tendrán hijos ansiosos, que temen salirse de los lineamientos establecidos porque creen que les va ha ir muy mal, que no se permiten fallar en nada y que compensan la falta de confianza en si mismos siendo excelentes en todo para lograr el reconocimiento de la figura de autoridad. Son dependientes y con poca iniciativa ya que solo pueden actuar conforme a los  los límites permitidos, de lo contrario entran en conflicto.

Permisivos:

Los padres permisivos tienen una conducta inconstante a veces dicen si y otras no ante la misma situación, son despreocupados por seguir los lineamientos establecidos, dan gratificación inmediata a las demandas de sus hijos aunque no se esfuercen  y tengan una conducta inadecuada. La mayoría de las veces no cumplen los castigos que prometen (te voy a dejar sin ver televisión y termina el niño viendo la tele.).

Cuando sus hijos enfrentan retos  o situaciones que requieren mayor esfuerzo, los ayudan o les evitan dicha situación para que el niño (a) no se irrite o frustre, no hay un buen diálogo con sus hijos porque terminan siendo manipulados por estos y accediendo a todo lo que los hijos quieren, ellos mismos tienen dificultades con las figuras de autoridad.

Resultado: Hijos agresivos, que no siguen reglas,  ni limites, con una autoestima sobrevalorada,  miden las situaciones para ver que tanto se les permite, no esperan su turno, son impacientes y siempre quieren encontrar atajos para evitar el esfuerzo.

Presentan  dificultades para asumir responsabilidades y para controlar sus impulsos, son inmaduros, se muestran inquietos, alegres y vitales.

Aprensivos:

Los padres aprensivos atienden las necesidades de sus hijos con exceso (le preguntan tienes sed, hambre etc.),establecen pocas reglas de comportamiento, muestran extrema tolerancia a los impulsos de sus hijos y usan muy poco el castigo para disciplinarlos, más bien marcan limites infundiendo temor (si te alejas de aquí te van a robar, si te subes ahí te vas a caer),hacen que sus hijos se sientan inseguros, incapaces de hacer las cosas bien y por si mismos (yo te abrocho los zapatos, deja que yo te peine, etc.).Tienen una actitud sobre protectora: no te vayas a caer, no comas eso, no saltes. etc., con tal de evitar que su hijo sufra, imponen muchas limitaciones.

Resultado: El niño presentara inmadurez, ya que los padres aprensivos inhiben el desarrollo normal del niño,  presentando  dificultades para enfrentar el mundo, sintiendo el medio ambiente amenazante y peligroso. No tiene en confianza en sí mismo, ni en los demás se muestran dependientes, inseguros y ansiosos.

Autoridad asertiva:

Aceptan las reglas y les enseñan a sus hijos la importancia de seguirlas.

Aplican límites en el momento adecuado con firmeza y sin chantajes o manipulaciones, atienden las demandas de  sus hijos de manera cordial y afectuosa, y escuchan sus necesidades dialogan con ellos para negociar en las situaciones de conflicto.

No dan gratificación inmediata a  las demandas, enseñan a sus hijos a ser tolerantes, perseverantes y responsables, son pacientes y nunca impulsivos.

Resultado: Hijos competentes, con un buen nivel de autoconfianza y de autoestima, capaces de afrontar situaciones nuevas, tenaces en las tareas que inician, interactivos, hábiles en las relaciones con sus iguales, independientes, cariñosos con una estructura de valores morales interiorizados.

Educar es formar a nuestros hijos e hijas de manera que puedan avanzar en su día superando obstáculos, alcanzando la independencia y madurez, evidentemente esto es algo complejo porque intervienen factores como el carácter de los hijos y la propia historia de los padres.

Sin embargo es importante reflexionar sobre el tipo de autoridad que ejercemos, porque de esto dependerá que nuestros hijos sean, capaces, autónomos y con una autoestima saludable.

 

Lic. Mary Ontiveros

Psicología Secundaria.


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